From hobby to business—a dancer takes a leap of faith

It was always Valentina Bagala’s dream to open a dance studio. She took dance classes as a child in Chile, and throughout high school and college. After graduating from the University of Florida, she worked in human resources but felt like something was missing without dance in her life. So in 2013, she and her husband, Rafael Savino, decided to take a leap of faith. They quit their jobs, maxed out their credit cards, and became first-time business owners of a dance studio in Doral, FL—Ascendance Studio.

Doral has a large Spanish-speaking community, so to get the word out Valentina and Rafael realized they needed to advertise online in Spanish. One month after creating Google ads in Spanish, they had 45 new students learning everything from ballet to flamenco. And today, they have around 200 students, a bigger studio, and employ nine instructors. Most importantly, Valentina is doing what she loves most and spreading the love of dance to her community.

Watch the video above to learn how Valentina and Rafael made a dream come true and grew their dance studio with the help of the web.


Siempre ha sido el sueño de Valentina Bagala el abrir un estudio de danza. Tomó clases de baile desde pequeña en Chile, y durante la secundaria y la universidad. Después de graduarse de la Universidad de Florida, trabajó en recursos humanos, pero siempre sintió que le hacía falta la danza en su vida. En el 2013, ella y su esposo, Rafael Savino, decidieron tomar el mayor riesgo de sus vidas. Renunciaron a sus trabajos, agotaron los fondos de sus tarjetas de crédito y se convirtieron en dueños de su primer estudio de danza en Doral, FL—Ascendance Studio.

Doral tiene una gran población de hispanohablantes, así que para regar la voz de su negocio, Valentina y Rafael se dieron cuenta que tenían que anunciar su negocio en Español. Un mes después de crear anuncios en Google en Español, tenían 45 nuevos estudiantes aprendiendo de todo, desde ballet hasta flamenco. Hoy tienen alrededor de 200 estudiantes, un estudio más grande, y emplean a nueve instructores. Lo más importante es que Valentina está haciendo lo que más ama y compartiendo su amor por la danza con su comunidad.

Mira el video para aprender como Valentina y Rafael hicieron su sueño realidad y crecieron su estudio de danza con la ayuda de la web. Para ver el video haz clic aquí.

From hobby to business—a dancer takes a leap of faith